Cuando tu manuscrito está listo, ha pasado por un proceso de edición, corrección y decides que ya no quieres volver a mirarlo, llega el momento de lanzarse a las editoriales (o la autopublicación). Entender cómo se negocia un manuscrito es de vital importancia para no cometer errores en la firma de un contrato.
Cuando una editorial decide publicar un manuscrito… empieza una fase clave: la negociación. En la negociación del manuscrito, intervienen siempre dos partes; la editorial lo hará directamente con el autor o a través de un agente literario.
El proceso tiene tres pasos:
- Negociación: El momento en el que la editorial ha seleccionado el manuscrito y tiene que ejecutar una oferta atractiva para el autor (sobre todo, si hay más editoriales interesadas)
- Oferta: Al fin y al cabo, es una apuesta. El editor debe apostar, a veces a sabiendas que la publicación dará perdidas, pero a favor, a lo mejor, de un prestigio.
- Firma del contrato
¿Qué se negocia exactamente?
No es solo dinero. La editorial también presenta cómo va a lanzar el libro: fechas, marketing, promoción, giras… todo lo necesario para convencer al autor para que firme con el sello en cuestión
Ahora bien, antes de hacer una oferta, hay que hacer números. Y para eso se crea lo que se llama un escandallo: un cálculo de todos los costes del libro: corrección, traducción, impresión, distribución…
Con esto se decide: cuántos libros hay que vender y cuánto se puede pagar al autor para que sea un lanzamiento solvente y factible.
Y aquí entran dos conceptos clave:
El anticipo
El anticipo es el dinero que el editor paga por adelantado al autor. Un anticipo es una suma de dinero que el editor adelanta al autor a cuenta de las ventas futuras que tendrá su libro. Junto al anticipo se establecen unos royalties (qué porcentaje del precio del libro se descuenta del anticipo con cada ejemplar que se vende).
Royalties:
El porcentaje que el autor gana por cada libro vendido.
Por ejemplo: si el anticipo es 3.000€ y gana 1€ por libro… El autor empezará a ver ganancias a partir de los 3.000 ejemplares vendidos.
Si el libro no llega a esas ventas, el autor no devuelve nada. Si las supera, sigue cobrando por cada ejemplar. Además, los royalties pueden variar por diferentes motivos; según el formato (tapa blanda, bolsillo, ebook) o, por ejemplo, aumentar por tramos de ventas (escalados). También existen otras fórmulas, como el tanto alzado, aunque se usa menos y solo en casos concretos.
Y esto es lo que debería incluir una oferta ideal, aunque hoy en día no es la tónica general en todos los casos:
- Anticipo: Si se firma un contrato como el citado, serían los 3.000 euros firmados y pagados al inicio.
- Royalties: La cantidad que ganará el autor por cada ejemplar vendido a partir de los 3.000 iniciales. Por ejemplo, un euro por ejemplar.
- Formato: en función de si el libro es ebook, tapa dura o tapa blanda: Los royalties se establecen según el tipo de formato o modalidad de explotación del libro. Cada formato tiene un precio diferente, con lo que el precio de la unidad valdrá diferente según el formato que esté vendiendo. Blanda, sobre el 10%; de bolsillo: 6% y ebook: 25%.
- Duración del contrato: Se firman, normalmente, entre cinco y siete años de contrato.
- Territorio: Se negocia, también, y en función del sello o la editorial, si solo se publicará en España o se hará en más países; así como si se lanzará solamente en el idioma original o si habrá traducciones desde el principio (salvo autores famosos, se suele negociar en función del éxito y la demanda del libro).
- Plazos de pago.
En resumen: la negociación editorial es algo que debe entender, aunque sea de forma básica, un autor antes de firmar nada.